domingo, 27 de agosto de 2017

Tiempo compuesto del verbo

El Tiempo Compuesto es la forma verbal que consta del verbo auxiliar haber y el participio del verbo conjugado:
  • he llorado, habría llorado

Al contrario, los Tiempos Simples constan de una sola palabra:

  • llora, lloraría 

Clasificación y Ejemplos de Tiempo Compuesto: 

  • Pretérito Perfecto Compuesto de Indicativo Indica acción terminada cuyas consecuencias existen en el presente: Este año ha llovido poco
  • Pretérito Pluscuamperfecto de Indicativo  indica acción pasada anterior a otra acción también pasadaCuando llegué, ya había salido.
  • Pretérito Anterior de Indicativo → Indica acción pasada inmediatamente anterior a otra acción también pasada: En cuanto hubo terminado, se marchó
  • Futuro Perfecto de Indicativo → indica acción futura anterior a otra acción también futura: Cuando llegues, ya habré terminado el ejercicio
  • Condicional Perfecto de Indicativo → Acción posterior a otra acción pasada y anterior a otra acción: Me dijo que lo habría reparado cuando volviera.
  • Pretérito Perfecto de Subjuntivo → acciones anteriores al momento del habla o a otra referencia temporal presente o futura: ¡Ojalá haya llovido!
  • Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo → Acción hipotética (no realizada) situada en el pasado: ¡Ojalá lo hubiera sabido a tiempo!
  • Futuro Perfecto de Subjuntivo → Hubiere estudiado    

Link para que puedan practicar:https://www.salonhogar.net/Salones/Espanol/1-3/Verbo_simple_compuesto.htm 


Bibliografía:
  • http://www.gramaticas.net/2012/06/ejemplos-de-tiempos








                  viernes, 11 de agosto de 2017

                  Consejos para argumentar

                  😀😃😉😆😅😎😖😠😤😣😡😭😤😛😧😱😬😪😳😲😨😩😪

                  Estos consejos que te mostrare a continuación te ayudaran a la hora de intercambiar ideas en un debate, en discuciones informales, en una mesa redonda, etc.

                  1. Prepárate a consciencia
                  Cuanta más información recaudes acerca del tema en discusión, mayores posibilidades tendrás de ganar la discusión e incluso de persuadir al otro de que estás en lo correcto. Números, estadísticas, opiniones de científicos famosos, todas son herramientas que pueden serte muy útiles para demostrar tu punto. Además, al ver el conocimiento con el que manejas el tema, tu adversario puede verse intimidado y perder confianza al contradecirte.
                  2. Adapta tu lenguaje a tu oponente
                  Según informó el portal Inc., existe un estudio de las universidades de Toronto y Stanford en el que se sostiene que la mejor forma de defender tus argumentos es explicarlos a la luz de los valores y creencias de tus oponentes. Procura que tus palabras apelen a la sensibilidad del adversario en lugar de a la tuya.
                  3. No te extiendas demasiado
                  En su “Decálogo del buen argumentador” el reconocido jurista español Manuel Atienza explica que “no se argumenta mejor por decir muchas veces lo mismo, ni por expresar con muchas palabras lo que podría decirse con muchas menos”. Si hablas demasiado, corres mayores riesgos de equivocarte, de irte por las ramas, de perder el interés de tu oponente o de causar tedio en el público.
                  4. Admite tus errores
                  Así como se posiciona en contra de la extensión excesiva, Atienza considera otro mal de la argumentación el ser demasiado necio: “cuando se argumenta en defensa de una tesis, no estar dispuesto a conceder nunca nada al adversario es una estrategia incorrecta y equivocada”. Ser terco y encapricharte con tu postura cuando es evidente que te equivocas te perjudicará más de lo que te ayudará.
                  5. No ataques a tu adversario
                  No dejes que la situación se te escape de las manos. En un debate, sobre todo si se convierte en una discusión acalorada, es muy tentador el rebajarse a atacar personalmente al adversario en lugar de intentar derribar sus argumentos. Esto se denomina “falacia ad hominem” o “contra el hombre” y es un mal muy común en los debates. Se trata de un falso argumento que se basa en la siguiente suposición: “hay algo dudoso o cuestionable acerca del oponente, y por ende lo que dice también es cuestionable o falso”. Evítalo a toda costa, ya que en lugar de defender tus argumentos quedarás como un mal argumentador, o peor, un mal perdedor.
                  6. Indaga al otro y centra la atención en ellos
                  Antes de encontrarte con él o ella, además de investigar, planificá una serie de preguntas que lo desestabilicen. Es importante que la atención recaiga en él, y que vos mantengas las riendas del debate.
                  7.Presta atención a sus argumentos
                  ¿Por qué muchas personas pierden una discusión? Por estar demasiado concentrados en lo que van a decir y no escuchar al otro, lo que les hace perder el hilo de la conversación, e incluso se pierden de comentarios que podrían refutar y utilizar en su favor. Por eso ten cuidado y escucha para identificar los puntos débiles de su planteo y prepararte para caer sobre ellos.
                  8. Reconoce cuando tiene razón
                  La idea no es pelear por pelear, sino debatir. Por eso si muestra cifras que demuestran que lo que dice es cierto, admite que en ese punto específico tiene razón. No tienes que ser necio. Focaliza tu energía en defender tus argumentos y derrumbar los de la otra persona cuando realmente puedes demostrarle que está equivocado.

                  Bibliografía:

                  • http://noticias.universia.com.ar
                  • http://noticias.universia.net.co
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